Programa Internacional para la Evaluación de la Competencia de los AdultosSe acaba de publicar el informe del Programa Internacional para la Evaluación de la Competencia de los Adultos (PIAAC por sus siglas en inglés: Program for the International Assessment of Adult Competencies), conocido también como el PISA para adultos, que evalúa el rendimiento en comprensión lectora y en comprensión matemática entre la población de 16 a 65 años, además de la resolución de problemas en entornos informáticos.

El examen de competencias básicas de la población adulta hecho por la OCDE en 23 países, ofrece a España dos conclusiones muy claras:

  1. está a la cola de las economías desarrolladas (el penúltimo en lectura, y el último en matemáticas)
  2. los jóvenes puntúan mucho más alto que los mayores y están más cerca de la media. De hecho, la diferencia entre los resultados entre unos y otros es de las más grandes (junto a la de Corea) de todos los participantes en el estudio, de más de 30 puntos, pero España tenía la peor situación de partida.

El informe pone también de relieve la estrecha correlación entre los niveles de comprensión lectora de los adultos y sus posibilidades de encontrar un empleo satisfactorio y bien remunerado, de traducir sus capacidades en desarrollo individual y social y generar crecimiento económico en su país.

En la web del Instituto Nacional de Evaluación Educativa puede descargarse distinta documentación del informe y consultase los vídeos de su presentación.La información para España se basa en pruebas a 6.055 personas de 16 a 65 años y los avances de resultados muestran un panorama que debería actuar como un serio revulsivo en toda la sociedad. En lo que se refiere a comprensión lectora, un adulto medio en España se desenvuelve en el nivel 2 (en una escala del 1 al 5), lo que implica dificultades para entender textos con cierta profundidad y riqueza (como El Quijote o el prospecto de un medicamento) y para manejar textos digitales. El nivel de comprensión lectora en España está sensiblemente por debajo de la media de la OCDE y de la UE.

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